940041014¿Quién no ha sentido en algún momento de su vida tristeza, amargura o resentimiento?
Nadie escapa a estos sentimientos y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento eventual, el llanto es parte de la liberación.
Pero ¿Qué pasa cuando estas emociones quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad.
Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes, los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos “el cansancio de vida” se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas “nunca funcionan”, “todo nos sale mal” porque “la vida ha sido muy injusta con nosotros”.
Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.
Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un “cristal empañado”, es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que “nadie nos quiere” o “todos quieren hacerme daño”, nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.
El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de “un corazón triste”:
Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado.

Anuncios

»

  1. rubillamas dice:

    Toda la razón, un corazón triste tiene pésimas consecuencias. Un rato puede estar bien, pero nada más. Un abrazo

    Me gusta

  2. Óscar dice:

    Eso sin tener en cuenta que siempre habrá alguien que estará peor que nosotros… Alegría de vivir y saber aprovechar cada instante que tiene la vida

    Le gusta a 1 persona

  3. Nuestro órgano más sensible siempre estará sufriendo. Todo le repercute. Nuestras alegrías, nuestras penas, nuestros sinsabores, en definitiva la vida entera. Lástima que no haya algo más para echarle la culpa de todo lo que nos pasa sin que las consecuencias no sean tan graves. Saludos.

    Le gusta a 1 persona

  4. Gracias por hacernos reflexionar
    Son muy ciertas tus palabras
    Tenemos que aprender a equilibrar nuestras emociones.
    Gracias por visitar mi blog
    Ha sido un gusto leerte
    Te mando saludos

    Le gusta a 1 persona

  5. […] nuestros compañeros, ayudándolos además a ser más conocidos entre el resto. Os aconsejo esta Entrada“Corazón contento, así es el mío o que este triste”, merece la […]

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s