Tienen tus ojos un raro encanto, 
tus ojos tristes como de niño. 
Que no han sentido ningún cariño, 
tus ojos dulces, como de santo. 
Ay, si no fuera a pedirte tanto, 
yo te pidiera vivir de hinojos 
mirando siempre tus tristes ojos 
ojos que tienen, ojos que tienen sabor de llanto… 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.